Mi querido Watson:
Hemos llegado al filo de lo inevitable. Esta etapa de adiestramiento, durante la que tanto hemos compartido entre deducciones y silencios, desemboca ahora en un punto sin retorno. Sobre la mesa, junto a esta carta, encontrará ciertas pistas. No las tome a la ligera. Son las últimas piezas de un rompecabezas que, me temo, encierra más sombras que lógica.
Sé que su instinto lo llevará por el camino correcto, pero le advierto: lo que descubrirá no será fácil de digerir. La conclusión de este enigma, más que reveladora, será dolorosa. Para usted, sin duda. Para Scotland Yard, probablemente. Pero para quienes habitan en los márgenes de la City, como los asesinos, los envenenadores, los conspiradores de la penumbra, puede que incluso sea motivo de celebración.
He depositado en su prolongada amistad no solo la confianza, sino también el peso de una decisión que he adoptado solo. Quizás, porque ya no estoy en condiciones de hacerlo, o bien, porque todo lo que alguna vez defendimos se ha desmoronado sin que nos diéramos cuenta.
Antes de comenzar, le ruego que observe con atención los sobres dispuestos ante usted. No llevan números, ni letras. Solo formas, colores, aromas, tamaños, texturas. Pero en ese aparente caos hay un orden, una lógica que usted sabrá descifrar. Esa será la clave para avanzar.
Le deseo fuerza. Y lucidez. Porque lo que se avecina no es una simple pesquisa.
Es una despedida.
Suyo, hasta siempre,
Sherlock Holmes
Un comentario sobre “Elemental… y final, mi querido Watson”
Bonjour mi tan admirado escritor🕵🏻☕☕🧐me temo qué, para aventurarme a trazar un esquema de trabajo y poder, descifrar el enigma que platea: necesitaría poder ver, acariciar, oler, estudiar un poquito más a fondo, los mencionados sobres de Watson😊👩🏻🎓📗, merci🧡🧡🧡.