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El mensaje (2ª parte)
Yanet ordenaba los carretes de hilo recién llegados del proveedor. Los iba colocando por colores en los cajones detrás del

La última vez
Ella lo podía saber. No fallaba nunca. Era capaz de intuir cuándo haría, vería, comería o, incluso, sentiría algo por

El mensaje (1ª parte)
—¡Cling! El tono de mensaje le sobresaltó; era temprano y no esperaba ninguno. Se apartó a un lado para dejar

El mentalista
—Ser mentalista de la policía es un infierno, Fabio. Imagina ser vidente, adivino, detective, mago… ¡y actor! todo a la

En el metro
Entré al metro como cada día. Los domingos tempranito hay pocos viajeros, de los de verdad, no de los que

Pantagruel no es nombre de musa
Lo de escribir, sí, he dicho escribir, bajo el influjo de una comilona pantagruélica no es tarea fácil, no señor.

Estaba justo enfrente…
Científicos que van en metro a trabajar Por Eva G. Cagigas Estaba justo enfrente del mismísimo Gregorio Marañón. Yo pensaba

A palabras necias, como quien oye llover
Soy una cotilla, lo reconozco. Me gusta enterarme de todo lo que se cuece, a mi alrededor y a veinte

Mensaje de mí mismo
«¿Y si pudieras?», me susurra una voz, tan mía como el latido de mi corazón. Es una pregunta que me

Paseo en cuarentena
Sí, ya salgo. Por fin, nos autorizan a utilizar la calle, después de casi seis semanas sin pisarla, por razones

La autócrata
La máxima dirigente caminaba con parsimonia por el largo corredor que conducía a la sala de crisis. Sus pasos resonaban

Juego de tonos
Recuerdo aquellos días como un lienzo abigarrado de colores, los radiantes sobre los apagados, los tenues superados por los poderosos,

Juancho el Palitroque
No puedes salir de tu pasmo, Juancho, conocido como el Palitroque entre tus colegas. Le das sin parar al botón

Fotocerraduras
Él se acerca con extrema cautela. Sus pasos se guían en lo oscuro gracias al pequeño haz de luz que

Metamorfosis sin batería
Cuando Martín se despertó esa mañana tras un sueño inquietante, se encontró sobre su cama convertido en un avatar del

Vampiro suburbano
Se encontraba Fabio en busca de otra víctima cuya identidad tenía que succionar. Sus procedimientos no eran tecnológicos, con extraños

Botones simpáticos
En el transcurso de una clase de biología de bachillerato, la profesora se esforzaba con escaso éxito en que entendiéramos

Falso equilibrio
Tras desembarcar, el viejo marinero siempre busca restablecer el equilibrio, para lo cual se apoya en una botella del ron

Ensayo caliente
Has llegado —tarde— al Teatro Mayor, en el centro de la ciudad. Aunque eres la directora, casi le das un

Sentidos despistados
¿No has notado nunca que la música te hable?, ¿o que los colores de un lugar hermoso te hagan salivar

Mañana, la caja fuerte
Fue un chiste cósmico ver a Ramiro tumbado en el suelo como un gato asustado, pero allí surgió el instante

El bloqueo de Samuel Schreiber
En una ciudad de mediano tamaño, sin nada especial que destacar, vivía un escritor desconocido, Samuel Schreiber. Cuando no dormía,

La siesta sagrada
Desde el segundo primero —valga la aparente contradicción, que también lo sería «desde el primer segundo»—, los ojos del felino,

La torre delirante
Sin saber hacia dónde mirar, Nadja trataba de escuchar lo que decía su amigo, pero su atención se dividía entre

El último güisqui
—¡Como un perro sediento, así estoy ahora mismo! ¡Sírveme ya esa copa, mastuerzo, antes de que se presente la pasma,

Verisheh, condenada por ser libre
El aire en la celda pesaba como el miedo. Verisheh Moradi sentía el cemento helado bajo su piel mientras apoyaba la

Escribientes sin corsé
Se acerca enero, ese mes en el que juras que ¡esta vez sí! vas a escribir esa novela que te

Cosecha de Navidad
Elara presionó la mascarilla contra su rostro. El aire parecía zumbar, pesado, cargado de ozono. Afuera, las luces parpadeaban sobre

El destocado
Como un perro altivo, así accedió al casino clandestino, destocado, pero con el pelazo refulgente de gomina, ajeno a las

Escribir en tiempos del woke
¡Hola, final del primer cuarto del siglo veintiuno! Es una época en la que escribir ya no va solo de

Noticiario celeste
En Vilanuevas, las noticias no necesitan periódicos ni pantallas; son enjambres de drones los que las escriben en el cielo,

Entrega
—¿De verdad te han pedido que inventes un cuento de Navidad sin topicazos, ni sensiblería, en solo trescientas palabras? —Sí,

Sangre y rezos
Como un perro desahuciado, así sería su final. Se había dejado los mejores años de su vida cuidando la espalda

Mentiras bien contadas
La literatura y la desinformación comparten más de lo que estamos dispuestos a admitir. Ambas se basan en el arte

El vacío de la duquesa
Las hileras de lentejuelas de su vestido reflejan la escasa luz de las lámparas de gas londinenses esa tarde otoñal

El último viaje
• ANA PARSER • Mónica conducía despacio, mecida por la lluvia que golpeaba rítmicamente el techo del taxi, cubriendo los





